Circulo Vicioso

Pica, resignado a tener alguna chance, divagaba por las calles de Pocas Luces buscando una respuesta. Porque no sabía el por qué, y necesitaba una refutación. Pica había comprobado que las mejores decepciones estaban hechas de idealizaciones. Le gustaba conversar solo, y buscar una razón. Una explicación científica llena de argumentos, eso que nunca se da.

Sala, por su parte, seguía irradiando libertad sin ataduras. Comprendiendo la vida 2.0, viviendo como el presente lo pide. Con algunas magulladuras de su historia pero feliz de mostrarlas y exhibirlas.

Pica en un banco de la única plaza del pueblo más oscuro conocido. Llego a la conclusión de que había estado equivocado toda la vida. Y esa no es una verdad a la que llega tanta gente. Y no porque sea un camino difícil, sino que es el orgullo, quien se encarga de ocultarlo bien. Pica decidió creer que Sala había entendido todo, siempre.

Porque la verdad radica en la creencia, y no en el hecho. No importa los motivos que llevaron a Sala a tomar sus decisiones. Eso no va a ayudar nunca a Pica. Pero lo que si va a ayudarlo, es el creer que Sala lo hizo por un motivo noble.

Pica dispuesto estaba a naufragar en las insolubles aguas del infierno hasta hace poco. Pero no. No ahora. No con esta nueva revelación. A veces ser valiente implica no tratar de modificar a las personas. Y amar implica aceptar no al sujeto en sí, si no a la libertad que lleva con él.

El destino cruzo a dos personas que no debía de haber atravesado nunca, la leyenda contó una historia de dos almas que en nada se complementan. La flecha solo hirió a uno.

De existir una venganza en esta historia, la escribiría Pica asesinando al impreciso cupido. Que se excusara, aduciendo que no pensaba encontrar a un alma tan dura y con chaleco anti flechas, que estaba incómodo y con poco ángulo en el momento del disparo y que la flecha estaba mal afilada por el herrero. La seguridad irrumpirá justo en la habitación y se llevara detenido a Pica para tomar declaraciones. Más tarde en un juicio. El muchacho se defenderá y pedirá la ejecución del impreciso interventor celestial. Entonces se llamara a Sala para que declare y defina.

Ella, que contempla todo desde un plano diferente, dirá que esto no tiene sentido y pedirá que lo suelten a ambos.

Pica enfurecerá y gritara que ¡no! El juez pedirá “orden en la sala”. Pica le exigirá a Sala que sea justa y que lo libere de la pesadilla que estaba viviendo por culpa del Cupido errante.

Ella entonces mostrara una parte oculta de su cuerpo que dará un giro en torno al juicio. El juez, visiblemente abrumado, se levantara y golpeara su martillo pidiendo calma en la sala otra vez, que en ese momento estará más alborotada que nunca. Pica quedara con la mirada perdida en el cuerpo a penas rozado por la flecha de cupido. Cupido, rabioso, mirará a Pica con bronca. Reclamará su inmediata liberación y que se le retiren los cargos de lo que se lo acusa.

Pero entonces el juez hablara “Un momento, entonces si Pica no invento nada, pero Cupido tampoco fallo, la que está torciendo el destino es usted Sala, y tiene que ser encarcelada por eso

Ella, tras mirar al juez con ojos penetrantes dirá “No se puede encarcelar a un alma libre

Y se ira caminando decidida, sin mirar atrás.

Todos abandonarán el salón del juicio, dejando solo a Pica que todavía no entenderá lo que sucedió.

La flecha no fallo, la flecha le dio” Sera la oración que retumbara en todo su cuerpo.

La flecha no fallo, ella decidió” le responderán sus huecos más profundos.

Ese será un nuevo pensamiento para él, algo que no conocía y gracias a esto, Pica se levantara y saldrá a vivir la vida que siempre lo espero afuera. Esa historia que mamó de chico, de flechas e hilos rojos que unen personas se le acaba de hacer humo en las manos. Sala lo libero de ese flagelo. Sala le demostró que él, no se equivocaba cuando decía que ella había entendido todo, ella era la valentía en su vida. La bravura de elegir su destino a cada instante.

Aunque cada tanto recae en la nostalgia, del destino torcido a voluntad ajena. Pica avanza firme.

Su vida era cada tanto como un círculo vicioso. Lo verdaderamente malo del Infierno, es su condición de eterno.

Y vuelve resignado a alguna chance, vagando por las calles de Pocas Luces buscando una respuesta. Por qué no sabía el por qué, y necesitaba una respuesta. Pica había comprobado que las mejores decepciones estaban hechas de idealizaciones. Le gustaba conversar solo, y buscar un motivo. Una explicación científica llena de argumentos, eso que nunca se da.

.

Anuncios

6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Reblogueó esto en Directas & Indirectasy comentado:
    A cada Pica nos llega su Sala en algún momento ¿no?

    Le gusta a 1 persona

    1. Jaja muchas gracias y supongo que si, nadie se escapa de ese flagelo.

      Le gusta a 1 persona

      1. Nop, absolutamente nadie.

        Le gusta a 1 persona

  2. Aquí me paseó por tu blog y aquí vengo a decirte cuánto me gustan las historias que escribes y la manera en que las narras. Aquí una fan.
    Esa historia me suena, qué buenos recuerdos…

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias!
      Te voy a tramitar el pasaporte a pocas luces así no necesitas irte más 😄
      Saludos!! Nos leemos

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s