Mala Praxis Divina (Parte 2/2)

Tomaron el primer ascensor. Era de hierro oxidado, sin espejos ni luces. Y Lucifer toco la última tecla.

– ¿Vamos al infierno? – pregunto Pica confundido.

–Sí, ahí nos encontraremos con tu Dios – contesto el bello harapiento.

– ¿Falta mucho?

El diablo suspiro.

Luego de un largo descenso que duro cerca de quince minutos donde Pica formulo la misma pregunta ansiosa varias veces, llegaron.

El ascensor se abrió ante un desolado cuadro que no mostraba otra cosa que basura con algunos focos de incendio. Un cielo apocalíptico los rodeaba.

– Bien, esto se va pareciendo a lo que tenía en mente.

– Tranquilo, es una fachada de los de arriba. A veces traen a algunos hasta acá para amenazarlos.

Se encamino directo a una montaña de basura que parecía tener un hueco. El diablo se adelantó en esa especie de pequeña cueva y manoteo un picaporte oculto entre la basura. Una puerta camuflada con envases, botellas y cartones se abrió. Ambos pasaron.

– ¿Es broma esto?

– No para nada.

Pica contemplo ante sus ojos el barrio en el cual vivía cotidianamente.

– ¿Pocas Luces es el infierno?

– No, Pocas Luces es “tu” infierno.

– No entiendo, me llevaron arriba, luego bajamos, ¿y todo para volver al mismo lugar?

– No es el mismo lugar. El infierno es una imagen fijada en tu cabeza por vos mismo. De hecho la imagen que viste al principio, la del basural incendiándose con el cielo de esa manera, fue la mejor peor imagen que encontraron los de arriba para darle mala fama a este lugar – explico el hermoso haciendo ademanes con las manos y aclaro – de todos modos estoy tan sorprendido como vos de que este sea tu infierno… te creía con mas imaginación.

Pica se encogió de hombros.

– Bueno ya está, ya vi mi infierno ¿podemos ir a ver a Chronos?

– A eso vamos.

Ambos se miraron.

– ¿Vamos? – dijo Pica irritado.

– Te estoy esperando a vos, no sé dónde está tu Dios. Estamos en tu fijación, vos tenes que llevarme.

El muchacho pensó un momento.

– Sígueme.

Condujo al Diablo por un pasaje muy oscuro, luego pasaron por una vieja puerta de madera en la que Pica se detuvo unos segundos. El diablo lo contemplo confuso.

– ¿Es aquí?

Pica lo miro sonriendo.

– No, pero este es un buen lugar para vos – el harapiento lo miro sin comprender – sigamos falta poco ¿Qué hay de las Brujas?

– Las brujas tienen su propia comunidad.

– ¿Están cerca?

– Dos pisos arriba en el ascensor que nos trajo.

Caminaron cruzando la plaza que era su guarida nocturna. Hasta llegar a una iglesia sucia y vieja.

– Si hay algún lugar en mi inferno donde deberíamos encontrarlo es acá.

– Ya veo – comento el diablo mirando la edificación – entremos entonces.

Pica nervioso empujo ambas puertas, estaba oscuro. Se divisaba a una pequeña persona sentada de espalda a los recién llegados, en el primer banco del templo. Entraron cautelosos. Pero el diablo se adelantó. Camino hasta quedar delante de la pequeña e inquietante figura oscura. Pica permaneció asustado en la entrada del santuario. Entonces el hermoso y la pequeña figura se fundieron en un abrazo.

– ¿Cómo andas tanto tiempo?

– Bien ¿vos?

– Acá andamos tirando.

Por qué era tan pequeño su Dios.

Los Dioses tienen que ser grandes, este apenas le llegaba a la cintura al harapiento hombre.

Pica avanzo temblando y tragando saliva. Hasta quedar a dos metros de los abrazados que se empezaron a soltar al sentir la presencia del joven. Lentamente el pequeño giro hasta quedar de frente a Pica que pego un grito y retrocedió horrorizado.

– No temas – hablo el pequeño Pica de no más de siete años, aunque con una voz estruendosas.

El joven se tapaba la cara con las manos mientras retrocedía espantado, hasta que tropezó y cayó.

– No tengas miedo – Dijo el diablo riéndose, estaba disfrutando la escena.

El joven se sacó las manos del rostro, respirando con dificultad y con el corazón a mil observo con mucho pánico a su Yo pequeño.

– Soy una imagen tuya en un instante crucial en tu vida.

– ¿En… que… instan… instante? – tartamudeo Pica.

– En el que percibiste el paso del tiempo. Desde un modo irreversible. Claro que sin tanta profundidad ni entendimiento.

Se repuso de apoco y aunque aún asustado, acerco el rostro para verse mejor a sí mismo.

El mismo se miraba parpadeante con el pelo enrulado y la boca levemente entre abierta, percibía en la mirada rastros de inocencia.

– Bienvenido.

– Gra… gracias.

– ¿Por qué no nos sentamos todos y charlamos mejor? – propuso el Diablo.

El Pequeño le extendió una mano para ayudar a parar a su otro Yo, que acepto la ayuda aunque fue el más grande quien hizo toda la fuerza para pararse, a pesar de los gestos de fuerza del pequeño. Sintió una sensación extraña al tocar la mano suave de aquel niño.

Caminaron mirándose hasta llegar junto al Diablo que había acomodado una mesa redonda con tres sillas rodeándola.

– Bueno ¿y? – pregunto Lucifer mirando a los dos Pica que se examinaban detenidamente. Parecía divertirlo la situación.

– ¿Cómo estás? – indago el pequeño.

– Muerto.

– Tiene un gran sentido del humor – comento el Diablo riendo pero dejo de hacerlo cuando percibió la mirada de ambos.

– Todavía no lo estás – dijo el pequeño volviendo la mirada sobre el otro Pica – estas agonizando.

– ¿Cómo? Si él me dijo que ya estaba muerto

– Ya casi – aclaro el Diablo.

– ¿Qué falta? – Pregunto Pica molesto, sentía que le estaban tomando el pelo.

– Saber tu opinión – interrumpió el pequeño Pica mirándolo a los ojos.

– Chronos y yo charlamos muy seguido y tenemos a otros que piensan como nosotros, pero falta saber que piensa un humano – explico Lucifer.

– ¿Que piensa  un humano para qué?

– El cielo fue comprado, los poderosos dominan.  Mandaron para abajo a todos, inocentes y culpables, todos andan por acá. Dios no tiene ningún poder, a esta altura todo lo que él hace o dice es dictado desde arriba.

Pica los miraba incrédulo.

– ¿Cómo paso esto?

– Un día llego al cielo un señor aparentemente inocente que sugirió crear un banco. Ahí comenzó todo. Ahora todos están endeudados, sobre todo el jefe. Que es adicto a las apuestas y a las ventas online, ve ofertas y no puede detenerse – explico el tiempo – ahora ese señor que lo sugirió, junto con otros que fueron llegando, manejan a su gusto el cielo.

– ¿Entonces no te creíste mí teoría de las nubecitas? – pregunto Pica al diablo recordando la sugestión de este.

– ¿Entonces te creíste mi cara? Es la primera vez que actúo con un humano – contesto Lucifer orgulloso de sí mismo.

– Buscamos una revolución – los volvió a enderezar en la conversación Chronos.

– ¿Pero no entiendo por qué les interesa lo que pensemos?

– ¿No te das cuenta?

Pica miro con avidez a su yo pequeño y luego al Diablo.

– No.

– Nada de esto es real, nada de nosotros es real, nosotros no somos reales. El cielo no era real, nada de nada de esto – dijo Lucifer – todo absolutamente todo fue un invento de los humanos.

– Ustedes pensando esto durante miles de años nos crearon – añadió Chronos – el tiempo, las oportunidades, Zeus, ades. Cada cosa que creyeron fue creada por medio de la fe. Hasta que uno de ustedes, no se contentó y pensó como creyente, la posibilidad de vivir luego de la muerte. Y otro pensó en la posibilidad de trasladar sus negocios arriba.

– ¿No hicieron nada para detener esto?

– Todo lo posible, pero no basta. Hay que volver a las fuentes.

– Las fuentes somos nosotros.

– ¡Exacto! En un principio todo era ideal, nos crearon, para contener a los desolados que ustedes mismos mediante sus sistema crearon. Pero aun así, se trataba de lo más sano y genuino que hemos creído tener. Hace poco que nos dimos cuenta de que nosotros fuimos creados por ustedes. Algunos todavía no lo quieren ver, otros enloquecieron.

– Para pasártelo en limpio – interrumpió el pequeño Pica a Lucifer – Los hombre inocentes creen que los Dioses están por encima de ellos, pero nosotros descubrimos que otros hombres con poderes, están por encima nuestro.

– ¿Y cómo puedo ayudar yo?

–Estamos desesperados. Sin que se den cuenta mandamos de vuelta a varios profetas pero todos fracasaron. Las personas cambiaron. Mandamos a Jesús de vuelta y todos lo tomaron como un demente que quería fama. Pidió ayuda en una iglesia pero el cura, que estaba ocupado con unos niños, lo saco a escobazos y le prohibió la entrada “Que Jesús ni Hijo de Dios, Salí de acá pelotudo, anda con esos cuentos a otro lado”. Todos los que mandaron fracasaron. Nadie cree en nada. Entonces lo que necesitamos es creencias nuevas.

– Me tomaran por loco.

– Tienes que hacerlo distinto – lo reto el Diablo – no tienes que invocar otra cosa que el amor propio de cada uno. Esto no pasa por inventar una nueva religión. Sino por reinventar la más sana. Esa en la que la persona cree en sí misma, la persona que cree en sí misma no necesita nada más. Pero el sistema impuesto te obliga a pensar de pequeño que no podes solo, y que no vas a poder nunca. Necesitas un Dios, necesitas alguien cercano a él, que hable de él en un templo. Que les des parte de tu sueldo. A cambio de la salvación. La salvación es solo para los que tienen el bolsillo demasiado pesado, el resto sucumbe.

– En definitiva – culmino el Tiempo – te estamos pidiendo que acabes con nuestra existencia. Nos crearon por medio de la Fe impuesta en alguien ajeno a ustedes mismos. Si depositan la fe en cada uno de ustedes, todo esto desaparecerá, también lo hará el reinado de los poderosos. El mundo será un lugar más justo.

Pica los miraba serio, y luego empezó a reírse.

– Todo muy lindo, pero aun no me explicaron como volveré.

– Alteramos un par de papeles, enseguida estarás de vuelta. Tenes la obligación de matarnos. No lo olvides.

Sin que pudiera decir nada más, Pica desapareció con cara de pánico y la boca entre abierta.

– ¿Crees que puede hacer algo? – pregunto el Diablo.

– La verdad que no mucho, pero no hay que aflojar – contesto el tiempo que ya había dejado la imagen de niño. Había vuelto a ser un viejo barbudo con alas y guadaña, vestido con una túnica vieja encima.

– Bueno – dijo Lucifer golpeando la mesa con las manos mientras se levantó – me vuelvo al purgatorio a hacerme el boludo, a ver si encuentro algún otro hombrecito para convencerlo de esto.

Un médico estaba tratando de reanimar a un Pica todavía tirado en plena calle con un desfibrilador, cuando un gran suspiro lo trajo de vuelta a la vida.

– ¡Dios Santo! – exclamo el medico que era muy joven asustado – ¡Ya me estaba dando por vencido, no tenía pulso! ¡Esto es un milagro del cielo!

Como pudo y muy agitado el joven recién llegado se enderezo y lo miro fijo.

– Esto no es un milagro del cielo, esto es “tu” milagro.

 

 

 

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10 Comentarios Agrega el tuyo

  1. avian101 dice:

    Te felicito Fabian por tu valentia a ejercitar to sentido de imaginacion en estos temas que son sumamente complejos. Este mismo tema podría darte docenas de versiones si lo quisieras y todas estarían siempre cerca a lo que nadie sabe ni podrá saber hasta que le llegue el día de dejar este mundo. Es increíble no crees? Gracias por la historia. – H.J.

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    1. Cuando empezó este relato, realmente no me imagine encontrarme con tantos lados para donde poder ir. Asique lo termine como pude, tratando de no irme para cualquier lado. Pero coincido en que podría escribir esto mismo de mil maneras distintas. Agradezco el tiempo y la atención en la lectura. Saludos

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  2. Arthur dice:

    Capo, me gustó bastante. También sería interesante ver las otras posibilidades.

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    1. Muchas gracias! Tratare de darle otros finales 🙂 saludos

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  3. Poli Impelli dice:

    Qué gran mensaje… el mejor de todos 😉
    Me encantó leerte, ¡gracias!

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    1. Me alegro mucho que te guste! 🙂
      Gracias por la lectura, saludos.

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  4. Mauricio Psy dice:

    Profundo, pero que no se note… me encanta…
    sigo leyendo

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  5. ¡Lograste tenerme en vilo!
    Esto, ¿cómo lo podría denominar? ¿Ciencia ficción mortuoria?
    Sucede que la ciencia ficción, que tanto habla de marcianos y galaxias, es como un gran pretexto para hablar de dramas humanos bien de “aquí y ahora”. Y bueno: acá, en vez de extraterrestres, hablás de diablos y dioses. Pero estás haciendo una rara forma de ciencia ficción, de esas que hacen pensar y mucho.

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    1. Jaja gracias Fabio! Acabo de iniciar una rama aún no explorada😂

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      1. Adelante, siga así.

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