Carta en Pocas Luces: Mi Yo de Juguete

Y acá estoy, mirándolo y mirándome. Y él me muestra lo que quiere que yo vea de él. Y ve de mí solo lo que su deseo le muestra. El cree que me ve, pero no me ve. No a mí. No a mis miserias, no a mis ausencias ni a mis falencias. Yo me veo reflejada en sus ojos y no me conozco, esa imagen que sus ojos reflejan son de lo que él cree que soy, no de lo verdaderamente estoy echa. Esto lo sé por su reflejo, y no por mi condición de vidente.

Él vive imaginando momentos que compartimos juntos, pero esa que trabaja en su mente y hace de mi persona, es muy diferente a mí. Y por eso estoy acá, enfrente de él. No para lo que él cree que vine. Si no para ver otra forma de vida de mi misma. Todo esto si lo veo por mi clarividencia.

De pronto dos sombras se acercan por detrás de nosotros, y yo me veo muy asustada. Pero el Pica dentro de Pica, no. Y esa Sala, que por un momento se paralizo del miedo, ve en los ojos de Pica (del de sueños e ilusiones, no del de carne y hueso) seguridad. Entonces el los enfrenta y los ahuyenta de manera heroica. Y ella (la Sala de sueños e ilusiones ajenas) se siente afortunada de tenerlo al lado. Se regocija con los ojos cerrados mientras lo abraza, y yo los veo. Y ellos no me ven. Ahora se besan apasionadamente.

Me meto en sus ojos, los de mi Yo de juguete. Veo una chica tierna, que nació el día que Pica me conoció. Una muchacha sin infancia, pero con ojos de niña. Una señorita sin ataduras, pero sin tropezones. Una mujer de pocas palabras, con nulo aprendizaje. Entonces reafirmo las primeras líneas de este pensamiento escrito. El cree que me ve, pero no lo hace. El dio luz a una mujer parecida a mí. Pero sin mis enseñanzas, sin mi clarividencia ni defectos y virtudes. Sin familia, sin entorno… sin Tiempo.

Y acá seguimos, mirándonos. Él sonríe, pero esa sonrisa no es para mí, sino para la otra Sala. Él no se dio cuenta de lo que cambio mi vida. El sin darse cuenta me altero la brújula entre el bien y el mal. Cambio Norte por Sur. El altero el tiempo con su inocente delirio. Me dejo ahí, tan distinta y tan mejor para él.

Desde que lo rechace no hago otra cosa que cubrirle la espalda. Miles de espíritus malignos tratan de acercarse a los locos. Pero los vivo repeliendo con mi magia. Estuvo al borde de cruzarse con tres mujeres que le hubiesen causado daños irreparables a su condición de iluso. Él no sabe lo cerca que estuvo.

El bien y el mal nunca estuvieron tan indefinidos dentro de mí. El bien hoy, es haberlo rechazado y herido para evitarle daños peores. Es causarle problemas a los espíritus y personas que creo pueden dañarlo. Son irrisorios todos los argumentos entre la bondad y la maldad. Él está equivocado creyendo que es bueno. Que me ayuda, que me ama. Porque es solo un iluso.

Hay tres tipos de personas. Las del escalafón más bajo, las inocentes. Guiadas hacia pensamientos bondadosos solo por el hecho de desconocer el mal. “Los buenos de ocasión”, personas que actuarían distinto con poder en sus manos. En el medio estaba yo: los malos, cuya principal virtud se radica en la individualidad, en la falta de tacto y respeto por los demás. Y en lo más alto: están los verdaderos bienhechores. Y el secreto está en que no podes estar en este nivel sin conocer el mal. Sin saber ejercerlo. La diferencia entre el criminal y el benévolo está en el control de la persona interna, la “Moralidad”. Es ella quien nos marca el bien y el mal. La brújula de la moral.

Yo lo entendí ahora, mientras nos estamos mirando, dos sombras se le acercaron por detrás. Los enfrente con conjuros. Lo salve de nuevo. Pero él no me va a abrazar ni a besar hoy. Y lo entiendo. Está muy ocupado salvándole la vida a mi yo de juguete.

 

Sala

 

PD: Causare todo el daño posible para mantenerte a salvo.

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5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Zoe Ruiz dice:

    La brújula de moral, la barrera divisoria entre el bien y el mal. Cuánta razón, me parece brillante!
    Saludos

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    1. Gracias por la lectura Zoe!
      Saludos

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      1. Zoe Ruiz dice:

        Nos seguimos y nos leemos. Un abrazo Fabian

        Le gusta a 2 personas

  2. Lo facil y a la vez tan dificil del conportamiento humano, es muy buena tu apreciacion.

    Le gusta a 1 persona

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