Promesas eternas.

Te vi de lejos, le sonreías a unos cachorros en una vidriera de adopción de mascotas. Luego te causó gracia el malabaristas de la esquina. Después caminaste mirando las baldosas, como siempre lo hacías. Cabeza al piso, sonrisa de un solo cuenco. Ojitos grandes y abiertos. Cerebro maquinando. Música en auriculares.
Di un paso al frente, para salirte al cruce. Por que ¿Para eso nos pone el tiempo ahí, no?
Hacía tiempo no te veía, vos ni siquiera te habías percatado de mí presencia. Pero para eso nos puso ahi el destino, ¿no?

Para salirte al cruce supongo.

Para que nos miremos a los ojos, sorprendidos, y preguntarnos ¿Qué haces por acá?, ¿Como está tu familia?, ¿Seguís estudiando? ¿El laburo? Y todas esas preguntas que se hacen dos que se conocen de hace tiempo.
Tenía que salirte al cruce tomándote por la espalda quizás, haciendo que te asustes. Y luego reírnos juntos .

O mandarte un mensaje al celular, diciéndote lo lindo que te queda el pelo así. Y que empieces a mirar para todos lados y empezar un juego de búsqueda observando como te reís.

También se me ocurrió la posibilidad de dejar que vos me mires, de cruzarme por tu camino y hacerme el distraído cerca tuyo. Para saber como reaccionas. Si me dejas pasar, o si también optas por hacer algunas de las opciones que a mí se me ocurrieron.
Pero respire hondo, esa respiración larga, que te obliga, casi, a repensar todo.
Vos me seguías amando con locura, me lo dejaste claro la última vez que nos vimos. Cuando te dejé, hace algunos años. Entre lágrimas me dejaste claro que siempre me ibas a amar. Yo me aleje porque sentía que no podía darte más de lo que tenía. Y que te merecías algo mejor.
Y desde hace algunos meses no paro de pensarte y de recordar lo hermoso que la pasábamos juntos y he estado al borde de escribirte. Pero no había tenido el valor, nunca.

Pero ahora, te tenía ahí. Para mí ¿Para quien más? Para eso te habían cruzado conmigo, por qué otra cosa sino. Que sentido tendría.
Y vos me seguías amando, se notaba. Caminabas con esa torpeza característica, y esa sonrisa, como cuando me mirabas a mí. Y la música en tus oídos, era esa que yo te hice conocer. Y te vestias de la forma en que a mí siempre me gustaba.
Era una escena perfecta. Una escena en la que sólo faltaba que entre el protagonista principal, a buscar a su princesa, y le pida perdón, por dejarla y abandonarla. Que le tomo años, es verdad, pero que se dio cuenta que era ella la persona que quería a su lado.

Que si ella accedía ambos se irían juntos de esa zona céntrica hasta quien sabe dónde, y hasta quien sabe cuánto. Quizás para no volver nunca, tal vez para siempre.

Entonces, pasaste.

Y te deje ir.
¿Podía hoy realmente ofrecerte la eternidad? ¿O cuando te tuviera de nuevo, volvería a sentir ganas de otra cosa como ya sucedió?
Si no estaba cien por ciento seguro de esa respuesta, vos ibas a dejar de sonreír otra vez, para llorar.
Ibas a dejar de emanar luz de la boca, para sofocar a los ojos con lágrimas. No podía permitirlo.
Si hay algo que aprendí es a no tener tanta fe en mí mismo. Y a saberme antes que nada, un completo extraño ante las promesas de eternidad.

Nunca había logrado perdonarme el haberte herido tanto. Siempre fue la daga que lleve en el pecho. La herida que no cicatriza

Y volverte a ver, teniendo la capacidad de volver a herirte era antes que nada, un acto inhumano.
Te deje pasar, y seguirás sola. Amandome, o quizás ya me olvidaste. Y vos resultaste peor que yo en materia de promesas eternas.

Pero no puedo darme el lujo de volver a herirte tan solo para comprobar si mí palabra cambio o sigue trunca.

Prefiero probar empezando la dieta, o saliendo a correr. Promesas que no dañen a nadie. Y una vez seguro, ir de lleno por vos.

El momento parecía el ideal, pero yo no estaba preparado.

Y decidí seguir solo.

Porque algunas soledades, no son más que el precio de entender demasiado.

Anuncios

16 Comentarios Agrega el tuyo

  1. _Elegías dice:

    Muy buena la entrada, hace reflexionar sobre lo fácil que es declarar promesas que no podremos mantener.
    Saludos.
    Patricia.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias Patricia, pareciera que nos vemos obligados a ridiculizar la palabra con promesas eternas.
      Saludos, nos leemos.

      Le gusta a 1 persona

      1. _Elegías dice:

        ¿A dónde irán todas las “promesas eternas” caducadas?
        Saludos Fabián.

        Le gusta a 1 persona

      2. ¿Caducan realmente? ¿O lo que caduca es nuestra vida? Siempre sospeche que la vida de las promesas y los sentimientos es más larga que la vida humana.

        Le gusta a 1 persona

      3. _Elegías dice:

        Caducan las promesas y los sentimientos cuando solo quedan en palabras. Pero la vida continúa a pesar de todo.

        Le gusta a 1 persona

  2. Muy buen relato, te pone en situación, participas de la trama…
    No sé, me ha hecho recordar unos relatos de David Foster titulados “Entrevistas breves con hombres repulsivos”. Un saludo

    Le gusta a 1 persona

    1. Jaja gracias Álvaro, y ahora me hagas buscar esos relatos de Foster que no leí todavía. Saludos, nos leemos!

      Le gusta a 1 persona

  3. gloriaarmit dice:

    Ojalá que esas promesas no quedaran firmandas en el aire …
    por eso jamás debemos prometer a futuro … mejor sería un día a la vez 😘

    Le gusta a 1 persona

    1. Como dice Alejandro Dolina ¿Qué sé yo si te voy a amar mañana? Pero te amo hoy y eso es lo importante, disfrutemos. 😆

      Le gusta a 1 persona

      1. gloriaarmit dice:

        Wooow! Muy cierto , solo por hoy 😘

        Le gusta a 1 persona

  4. Es muy triste ,y en cualquier caso si yo fuese la chica habria preferido que me dijese algo ,y yo ya vería si me merece la pena .Cualquier intentó es válido si es de amor de lo que se trata .
    Un cordial saludo .

    Le gusta a 1 persona

    1. Aveces querer tomar desiciones desde la óptica de otra persona, para tomar una decisión más sana para ella. Resulta más egoísta que pensar solo en uno. La condición humana bah…

      Le gusta a 1 persona

  5. Habría ….🤔 …
    Intento …🤔…
    Ahora sí .

    Me gusta

  6. buena entrada, mucha profundidad …

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s