El viaje.

Y es que aferrándose a la inexistencia de la muerte, le deberíamos a la vida algo más que latidos absurdos. Tanto más que absurdas rutinas, ciclos de tiempos, baby showers y velorios. En una parte de mi remoto e inexplorado cerebro, vive una aldea cuya organización gubernamental a activado el más benefactor plan conspirativo que…

¡Pobre tipo!

Adrenalina, vigor, tensión, emoción, motivación, miedo, temor, pánico, ilusión y desilusión,sensación de vacío, impulsos y brusquedad, euforia, temblores… Yo me pregunto cómo puede sentir tantas cosas el ser humano en solo segundos… Segundos Fatales, letales. De esos que luego se escucha decir “Hoy tuve un día de mierda, no me jodan” o “La puta madre que vale…