El peligroso vuelo de los hombres.

Me llamó mucho la atención el caso. Pedí permiso para hablar con la culpable, Camila Saravia, quien cumplía una condena de cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad. El guardia me advirtió que ella era extremadamente peligrosa y que en lo que iba de condena (casi tres años) jamás había recibido visita alguna. También…